Advierten aumento del trabajo infantil por impacto social del coronavirus

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) alertó que debido a la crisis causada por el coronavirus “es probable que las familias más pobres envíen a sus hijos al mercado laboral”, lo que aumentará las tasas de trabajo infantil en la región.
En el informe América Latina y el Caribe ante la pandemia del Covid-19: Efectos económicos y sociales, la Cepal apuntó que 10.5 millones de niñas, niños y adolescentes de la región se ven obligados a trabajar. Esto representa 7.3% de la población de 5 a 17 años.
En México trabajan más de 2.3 millones de niñas, niños y adolescentes. Casi el 90% de ellos lo hace en actividades peligrosas para su edad y que no les permiten seguir estudiando, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Con esas cifras, según la Cepal, México tiene el segundo lugar en América Latina en ocupar la fuerza de trabajo de personas que deberían estar siendo cuidados, en la escuela o tomando tiempo de recreación. El primer sitio le pertenece a Brasil.
Este Día de la Niña y del Niño “tenemos poco de celebrar”, lamenta Juan Martín Pérez García, director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim). Pero “su capacidad de resiliencia para afrontar este confinamiento, que 60% de la población está cumpliendo” es digno de festejarse.
Antes de la pandemia, de los casi 40 millones de niñas, niños y adolescentes en México, 22 millones vivían en pobreza. De esa población que vive con menos de los necesario, 4.7 millones padece pobreza extrema, según el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
En dos meses de pandemia en México, la Covid-19 ya cobró la vida de más de casi 875,000 empleos formales, de acuerdo con la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (Conasami) y datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
La pérdida de estos puestos de trabajo afecta directa e indirectamente a infantes y adolescentes. Por un lado, con el cierre de escuelas para cumplir con la sana distancia, muchos pequeños están sufriendo de crisis alimentaria, pues recibían alimentación en sus centros escolares.
Esta situación está teniendo “un profundo impacto en su proyecto de futuro”, señala en entrevista Juan Martín Pérez. La falta de preparación digital de sus profesores, les están proveyendo de muy mala educación a distancia.
En países como España, se acordó exentar a todos los alumnos, para que su única preocupación sea aprender lo que les están enseñando. Pero en México, “veremos a muchas niñas o niños que no pasarán a la secundaria y adolescentes que no podrán salir de la secundaria, la preparatoria o la universidad”.
Esto les afectará en un futuro, cuando quieran elegir una carrera o cuando estén en edad de salir al mundo laboral, agrega.