Casa de Migrantes San Agustín, voluntarios para amortiguar el paso del migrante en Chihuahua
Chihuahua.- Pese a que no hay un solo día que las cosas sean iguales en la Casa de Migrantes San Agustín en Chihuahua, lo que se tiene en común es que siempre hay trabajo por hacer, no solamente los 18 de diciembre, que es cuando se conmemora el Día Internacional del Migrante.
Y es que en este lugar, ubicado en la Calle Ladrilleros, en la colonia del mismo nombre y de número 5101 al sur de la ciudad, han llegado a recibir hasta a 200 personas por día, aunque según comenta Linda Flores, coordinadora del albergue, este número ha disminuido a comparación del año pasado cuando llegaron a recibir hasta a mil 200 en un solo día al arribo de las caravanas migrantes más grandes.
El albergue es descrito por Flores como un lugar sencillo y modesto aunque acogedor, donde los migrantes, principalmente los que vienen en familia, pueden recibir desde una comida caliente, abrigo, un baño, ropa y calzados nuevos, quedarse en el lugar por algunos días para descansar o incluso para buscar ayuda médica en caso de que así lo requieran.
“La están pasando mal” asegura Flores, ya que según le han descrito los propios migrantes el panorama de la inseguridad para ellos no ha cambiado, a lo que se suma la indiferencia, lentitud y corrupción de las autoridades mexicanas.
Destaca que parte del funcionamiento del albergue es gracias a congregaciones católicas que aportan con apoyo económico y material para cubrir las necesidades por lo que ellos trabajan conforme a la doctrina del Papa Francisco respecto a la migración expuesta en la Jornada Mundial del Migrante y el Ungido, que consiste en respetar su decisión y que sean libres de irse o quedarse en su búsqueda de llegar a Estados Unidos, por lo que hacen lo necesario para que su camino sea lo más seguro posible.
Dentro de las vivencias más comunes a lo largo de nuestro país además de actos de extorsión o reclutamiento por parte del crimen organizado, también destaca la violencia sexual que aunque afecta principalmente a mujeres, han llegado también hombres de todas las edades víctimas de este tipo de crímenes.
Aunque la nacionalidad más común sigue siendo la venezolana, también hay gran cantidad de centroamericanos como nicaragüenses y hondureños, otras partes del continente americano como brasileños, cubanos e incluso ha habido personas que provienen de países africanos, como de Angola.
Linda reconoce que aunque hay días en los que son pocas las personas que acuden en búsqueda de ayuda, hay otros en los que es un gran desafío atender a todos los solicitantes, razón por la que exhorta a la ciudadanía que así lo desee a acercarse a este albergue para hacer voluntariado y ayudar así a las personas en estado de movilidad.
Así mismo, también expone que cualquier donativo es bien recibido, principalmente aquellos de comida no perecedera, ropa interior y de invierno nueva, cobijas, calzado y artículos de limpieza a fin de donarlos en los kits que se les otorgan a las personas una vez que deciden continuar con su viaje.
Pese a que la migración tuvo más eco en años pasados debido al inicio de las caravanas migrantes que partían desde Centroamérica, Linda recuerda que actualmente sigue igual de vigente en la ciudad de Chihuahua, la cual naturalmente es un lugar de paso para quienes buscan llegar a Estados Unidos, razón por la que exhorta a los chihuahuenses a donar a ser humanitarios y ayudar a las personas en situación de movilidad y hacer así un poco más ligero su viaje.