Chihuahua, segundo lugar nacional en crímenes en contra de la comunidad LGBT; piden diputados y regidores terminar con esto
Chihuahua.- Óscar Urquizo y Rubén Acosta fueron golpeados por un grupo de 10 hombres cuando salían de un “antro” en Paseo Central de Chihuahua, una popular plaza comercial de la zona más privilegiada de la ciudad de Chihuahua, todo quedó de acuerdo grabado por una testigo y difundido en redes sociales.

El caso, ha sido expuesto ahora en tribunas políticas, primero en el Congreso del Estado, cuando la diputada del partido del trabajo, Amelia Deyanira Ozaeta Díaz, presentó una iniciativa para que se robustezcan las penas en contra de quien “por motivos de edad, sexo, estado civil, embarazo, raza, procedencia étnica, idioma, religión, ideología, orientación sexual, género, color de piel, nacionalidad, origen o posición social, trabajo o profesión, posición económica, características físicas, discapacidad o estado de salud o cualquier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas”.

Ahora, la Monserrat Elvira Villarreal Torres, de Movimiento Ciudadano, presentó una moción durante la sesión en Cabildo de hoy, para que el Ayuntamiento a través de la Dirección de Seguridad Publica, investigue este caso, pero también realice campañas que prevengan este tipo de agresiones a individuos, parejas, esposos y familias de la comunidad LGBTI de la ciudad de Chihuahua.

Los crímenes de odio y por prejuicio dañan profundamente a las personas disidentes de la sexualidad hegemónica y los mandatos de género. Afectan el libre desarrollo de la personalidad y la protección de los derechos a la integridad personal, a la igualdad y no discriminación, a la seguridad jurídica, al matrimonio igualitario, a la seguridad social, al reconocimiento de la identidad, a la protección de la salud y a la vida, pero no sólo de quienes la padecen, sino que afecta al conjunto de la sociedad. Es decir, el reconocimiento y protección de los derechos de las poblaciones LGBTI son indispensables para la consolidación de una verdadera sociedad democrática y plural, en la que prevalezca el respeto por la diferencia como valor para el pleno desarrollo de sus integrantes.
Las desafortunadas cifras en materia de Crímenes de Odio contra Personas LGBT han sido notorias. De acuerdo a los registros monitoreados por las organizaciones integrantes del Observatorio Nacional de Crímenes contra Personas LGBT (ONCO-LGBT), de los 10 Estados en que trabajamos, tan solo en el año en curso reportan 54 casos referidos a asesinatos y desaparición forzada.
Por otro lado, hemos registrado 43 asesinatos. Los números que reportan dichas entidades son: Baja California 1 (2.32%), Chihuahua 6, Ciudad de México 3 (6.97%), Guerrero 3 (6.97%), Jalisco 3 (6.97%), Michoacán 5 (11.62%), Nuevo León 1 (2.32%) y Veracruz 21 (48.83%), siendo esto una muestra de que los crímenes de odio, de los cuales son víctimas las personas lesbianas, gay, bisexuales, travestis, transgénero, transexuales e intersexuales (LGBTI), continúan siendo una de las calamidades del país.