Conmemoran el 312 aniversario de la fundación de la Ciudad de Chihuahua
Chihuahua. – Tenía 50 años de edad don Antonio cuando llegó a estas tierras septentrionales. Llevaba sobre sus hombros los mismos años que cargaba sobre su cuerpo esquelético el noble y generoso Don Quijote de la Mancha. Según nos cuneta el insustituible profesor Francisco R. Almada, en el año 1707 era gobernador de la Nueva Vizcaya don Antonio de Burgos, quien fue remplazado en agosto de 1708 por el Capitán de Caballeros y Corazas, don Antonio Deza y Ulloa, cuya administración se inició en los días en que se descubrieron las minas de San Pedro de Batopilas. Es así como en 1709, un 12 de octubre, día como el que hoy vivimos 312 años después, dio su voto desvió para crear San Francisco de Cuéllar y más tarde San Felipe El Real de Chihuahua, que hoy ostenta el nombre de Chihuahua y es capital del estado más grande de la República Mexicana.

Este hecho, marco la historia de un territorio, pues el primer denuncio minero en Santa Eulalia, quedo relegado, tras esta determinación pues se esperaba que sobre esta población recayera la capital de la región, incluso la Catedral Metropolitana de la ciudad de Chihuahua se terminó de construir con recursos traídos de Santa Eulalia, que en un principio fueran recogidos para construir otro templo allá.
Hoy las autoridades estatales y municipales rindieron honor a los fundadores y a la historia de la ciudad de Chihuahua, con un izamiento de bandera y honores a la enseña patria, además de un acto protocolario, una guardia de honor y un corte de pastel, todo a los pies de la estatua de Deza y Ulloa.


“La resistencia indígena, pero también la fundación española, el surgimiento de una población mestiza, su paso para instituirse en una ciudad republicana, y el despertar de nuestra actual ciudad cosmopolita, nos congrega, el amor por nuestra ciudad eterna, de raíz indígena, de rostro de cantera de corazón de plata, de vocación libertaria, nuestra ciudad, que ha sido capaz de forjar su destino y forjar su propia alma” con estas palabras el cronista de Chihuahua, Rubén Beltrán Acosta, abrió el evento protocolario.
Para que después el alcalde de la ciudad Marco Bonilla, pasara lista a los mineros que se reunieron a fundar la ciudad y compartiera con la concurrencia que uno de sus ancestros, don Juan de Bonilla, quien fuera escribano real y miembro del primer cabildo de la ciudad. “Chihuahua es capital de trabajo, es el resultado de la visión compartida, donde todos salimos por la defensa de todos, Chihuahua, ayer y hoy, hablar de Chihuahua es hablar esencialmente de dos, cosas primero que hemos hecho producir una tierra árida, y segundo hablar de la relevancia dentro de la historia de nuestro país” destacó el edil.
“Chihuahuenses que, con su trabajo, esfuerzo y convicción, hacen de esta tierra una tierra prospera y un honor para nuestro querido país. En Chihuahua trabajamos, no por la vanidad, sino para ofrecer a nuestra familia la posibilidad de vivir bien y felices” externó por su parte la gobernadora Maru Campos, primera mujer en la historia de la ciudad (312 años) en acceder a la alcaldía y primera en el estado en hacerse de la gubernatura, quien con su discurso cerró el evento de conmemoración.
