Destaca Cruz Roja Internacional magnitud de desapariciones en el continente americano
México.- En este 30 de agosto, Día Internacional de las personas desaparecidas, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) destaca la magnitud del fenómeno de las desapariciones en el continente y la importancia de intensificar los esfuerzos de coordinación entre países e instituciones para prevenir y mitigar una de las consecuencias humanitarias más dolorosas de la violencia armada en la región.
La desaparición de personas en las Américas es un flagelo complejo agravado en situaciones de violencia y conflictos armados, migración, desplazamiento y desastres. Buscar, localizar e identificar a las personas desaparecidas, es responsabilidad de las autoridades en todos los niveles y de acuerdo con sus competencias, al igual que la atención integral a sus familiares.
Establecer políticas de Estado coordinadas y sostenibles que aborden las causas profundas de las desapariciones para prevenirlas y erradicarlas debe ser un compromiso político a largo plazo, sostenido a pesar de cambios de gobierno o instituciones, afirma Marianne Pecassou, asesora regional de protección del CICR.
La búsqueda de las personas desaparecidas es una obligación continua e ineludible de los Estados, que deben asumir la responsabilidad de encontrar a cada persona desaparecida, sin importar el tiempo transcurrido ni las circunstancias. Las autoridades tienen la obligación de encabezar las búsquedas de manera inmediata y permanente, garantizando que las familias estén informadas y participen a lo largo del proceso, sin cargarles con la responsabilidad de lo que es, ante todo, una responsabilidad de Estado, expresó, Jérémy Renaux, coordinador del programa para personas desaparecidas y sus familiares en México y América Central del CICR.
A pesar de los avances de los últimos años, es necesario consolidar los logros ya alcanzados e invertir en recursos humanos, financieros y técnicos para fortalecer las instituciones encargadas de responder a esta emergencia humanitaria. La coordinación interestatal es imprescindible, especialmente si la desaparición ocurre en un lugar diferente al de origen de la persona desaparecida.
En este sentido, el CICR identifica claros desafíos en la región, como la insuficiente aplicación de parámetros legales efectivos que reconozcan explícitamente los derechos de las personas desaparecidas y sus familiares, lo que contribuye a la desprotección de las personas afectadas. La falta de ratificación de instrumentos internacionales y el significativo subregistro de las desapariciones son retos adicionales. Además, existen barreras de acceso a las instituciones responsables del registro de los casos, y, en muchas ocasiones, las familias tienen temor a sufrir represalias cuando la desaparición está vinculada a situaciones de violencia armada.
Los marcos normativos establecen que la desaparición forzada es un delito pluriofensivo y multidimensional, porque la desaparición de una sola persona debería conmover e indignar a toda la sociedad. No es aceptable que una persona sea arrancada de su vida cotidiana, de su familia, y que no exista una respuesta. Por supuesto, hay responsables directos, pero todos y todas compartimos la responsabilidad de garantizar que estos hechos no se repitan, de nombrarlos, recordarlos y seguir luchando hasta que se esclarezca la verdad, manifestó Alejandra Cabrera, quien busca a su padre Leopoldo Cabrera García desde 1984 en Guatemala.
Asegurar un enfoque humanitario ayudaría a mitigar estos desafíos, situando a las personas afectadas en el centro de todos los procesos que se derivan de una desaparición. También es importante evitar la estigmatización que afecta a las personas separadas y desaparecidas, así como a sus familiares.
En términos prácticos, el CICR recomienda a los Estados actuar para garantizar el acceso a mecanismos de información y protección, promover iniciativas de coordinación interinstitucional y transfronteriza, usar bases de datos centralizadas, desarrollar marcos legales efectivos y fortalecer capacidades institucionales y técnicas. En el caso de la desaparición de migrantes, el CICR considera que debe abordarse de forma coordinada entre los países de origen, tránsito y destino, fortaleciendo ecosistemas para la gestión e intercambio de información y generando mecanismos de búsqueda, identificación y restitución.
Con el fin de ayudar a mitigar las consecuencias humanitarias de la desaparición de personas en la región, el CICR trabaja en coordinación con las autoridades nacionales y locales para construir políticas y mecanismos capaces de responder a este problema. También brinda apoyo a los familiares de las personas desaparecidas para fortalecer su capacidad organizativa y sus conocimientos sobre los procesos de búsqueda y el desarrollo de políticas públicas.
Además, el CICR brinda asesoría técnica a los sistemas forenses de la región en favor de la adecuada gestión y trato digno de las personas fallecidas, promoviendo su derecho a ser identificadas y entregadas a sus familias. Complementariamente, el CICR promueve la prevención de las desapariciones a través de programas específicos, y mantiene un diálogo confidencial con las autoridades sobre la protección de los lazos familiares