El valor de ser bombero: vocación, dedicación, valentía y servicio a los demás
Chihuahua.- Ser bombero va más allá del valor y la preparación necesarios para servir a la población en situaciones de emergencia, pues solamente la verdadera vocación los hace mantenerse firmes en una de las labores que mayor riesgo representa.
Son las historias de cada bombero lo que explica cómo se decidieron enfrentar los retos y permanecer al paso de los años. Para el bombero primero Manuel Salvador Quintana Hernández es fácil explicarlo, pues conserva en su mente las imágenes que definieron su ingreso.
Una de ellas es la angustia de haber perdido a su mascota, un perrito llamado “Chucho”, durante la tromba del ’90. La otra fue cuando su madre trató de consolarlo diciéndole que más tarde llegarían los bomberos y habría calma nuevamente. Y sí: en la tercera vio llegar imponente un camión del H. Cuerpo de Bomberos y con él la tranquilidad y seguridad de ver bajar uno a uno a los bomberos que llegaban.
Desde ahí pensó en ser bombero para hacer sentir a la gente la misma seguridad experimentada por él y fue así como un día se convirtió en bombero voluntario para cursar después una academia completa y convertirse en bombero de tiempo completo.
Cuenta con 15 años de antigüedad y ha tenido diversos cargos que le han hecho conocer el funcionamiento de la corporación, pero recuerda especialmente lo rápido que llegó a ser maquinista u operador de camiones de bomberos, ya que contaba con alguna experiencia como conductor de transporte 5ª. rueda.
Por su parte, la bombera de academia Fátima Lizbeth Guzmán Delgado, con apenas un año de servicio, tomó un día la decisión de entrar ante la influencia de uno de sus hermanos también bombero, al grado de ver ahora la placa y su equipo de protección personal, EPP, como si fueran una segunda piel.
Sabe que la preparación es la base para enfrentar los retos y recuerda lo duro de la primera semana en la academia, pero lo compensa con la satisfacción de servir de inspiración hacia los demás y lo bonito de escuchar a un niño cuando le dice que de grande será bombero como ella.
Está consciente del tamaño de los riesgos de su trabajo y no saber a que se enfrentarán hasta llegar al lugar del incidente, sin embargo, sostiene que son más grandes las ganas de ayudar y servir de inspiración a los demás.