¿En qué consiste la reforma eléctrica y qué costos traerá al país?
Chihuahua.- Mucho se ha hablado durante los últimos días sobre la reforma eléctrica en México, pero ¿En qué consiste? y ¿Qué implicaciones legales conlleva?
Las modificaciones legales que plantea la nueva reforma eléctrica son las siguientes:
Cambios a los artículos 25 y 28 constitucionales, (que tratan el tema del crecimiento económico y los monopolios, respectivamente) con la intención de regresar a la CFE el monopolio en la comercialización de energía eléctrica y acotar la participación de los privados en la fase de generación.
Se toparía al 46 por ciento de la distribución de los privados a la generación eléctrica nacional. La generación privada únicamente podría ser vendida a la CFE y esta es la única que podría, entonces, comercializar el fluido eléctrico.
Las principales implicaciones en el sistema eléctrico del país
Se puede decir que tendría, al menos, seis cambios fundamentales el sistema eléctrico de México:
Modifica el criterio de despacho de energía eléctrica y cancela los permisos otorgados a privados.
Revierte la separación horizontal y vertical de la CFE. La separación horizontal incentiva a las Empresas Subsidiarias de Generación (Gencos) de CFE a ser más eficientes y productivas, la separación vertical entre los eslabones de Distribución y Comercialización busca propiciar el acceso parejo a la red eléctrica de todos los participantes de la industria.
Elimina los certificados de energía limpia
Desaparece a la Comisión Reguladora y la Comisión Nacional de Hidrocarburos
Incorpora el centro Nacional de Energía
Establece la explotación de litio como actividad exclusiva del estado
¿Cómo impactaría a la industria privada?
Únicamente podrán venderle electricidad a la CFE a través de nuevos contratos que sustituirán al régimen de productores independientes de energía. Desparecerían las sociedades de auto abasto que le permitían a las empresas asociarse para construir centrales eléctricas y auto abastecerse de electricidad con su producción.
En los hechos también desaparecería el Mercado Eléctrico Mayorista, en el que los grandes generadores y consumidores de electricidad podían realizar transiciones.
¿Cómo impactará a la CFE?
La CFE sería de nuevo la única comercializadora de electricidad del país y de nuevo la administradora del sistema eléctrico nacional, pues recuperaría de nuevo el control del CANACE.
Y… ¿Cambiará la regulación del sector?
La iniciativa prevé la extinción del CRE y de la CNH, por qué se entiende que la regulación regresa a manos de la Secretaria de Energía; con lo cual se pierde el carácter autónomo de la regulación y los candados legales para aislarlo de los ciclos políticos.
Y… El medio ambiente ¿Qué?
Esta reforma establece que será la CFE la única encargada de la transición energética, pero no especifica cómo ni por qué medios se llevarán a cabo, por el contrario desmantela el mercado del CEL, un mecanismo que obliga a los grandes compradores de electricidad a dar mayor espacio a las energías limpias.
¿Qué hay de los acuerdos comerciales de México?
En palabras de expertos en el tema, negociadores y abogados, esta reforma no es compatible con los compromisos y acuerdos comerciales del país. En particular, la iniciativa iría en contra de lo firmado por México en el TIPAT y el T-MEC, ratificados por el país en 2018 y 2019 respectivamente.
Y es que ambos acuerdos incluyen una cláusula de irreversibilidad; a que si uno de los países accede a la apertura de un sector a la inversión privada, esta se consolida inmediatamente. A través de la reforma constitucional en materia energética de 2013, liberalizó la generación y comercialización de energías.
Pero… ¿Qué se necesita para que esta reforma sea aprobada?
En nuestro país, el marco legal determina que una reforma Constitucional, requiere de las dos terceras partes de del Congreso y la mayoría absoluta, o sea la mitad más uno, de las legislaturas de los estados.
En la Cámara de Diputados, se necesitan al menos 333 votos y en la de Senadores, 85 sufragios.
¿Qué tan cerca estaría de llegar?
Pues la principal fuerza política que apoya esta reforma es Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, el partido del presidente López Obrador, que cuenta con 277 votos, junto con sus aliados en la Cámara de Diputados y 78 en la de Senadores.
¿Qué dice la oposición?
El PAN y PRD en la Cámara de Diputados ratificó que votará en contra de la iniciativa de reforma constitucional en materia eléctrica y explotación del litio, al considerar que provocará un “tarifazo”, pues estimó que costará más la producción de electricidad. Jorge Romero, coordinador de los diputados federales panistas, pidió que la Comisión de Energía realice un auténtico parlamento abierto para escuchar la opinión de diversos sectores sobre la iniciativa.
En lo local…
El coordinador de los diputados del Partido Acción Nacional, Mario Vázquez Robles, aseguró que la iniciativa planteada por el presidente Andrés Manuel López Obrador en materia de energía eléctrica, es un retroceso al pasado y se debe priorizar la apertura y comercialización de la energía.
Y… ¿El PRI?
Se habla mucho sobre la supuesta “seducción” de MORENA al PRI, para que vote a favor de su reforma, y sólo la senadora Claudia Ruiz Massieu señalando que el PRI va a votar contra la propuesta del ejecutivo ante ello se habla de fractura dentro del partido que hasta hace dos años era quien tenía la mayoría cantante en el país. Mientras los líderes del tricolor (Moreira, en San Lázaro, y Alejandro Moreno, en el CEN) afirmaron que su voto saldrá de un debate.
Organizaciones civiles
Tras un análisis de la iniciativa de reforma eléctrica llevado a cabo por el especialista en energía y cambio climático de Greenpeace México, Pablo Ramírez, la organización criticó la iniciativa. “Esto sin duda sería un grave error y un retroceso en el camino hacia democratizar la energía”, apuntó la organización y afirmó que los proyectos de “generación distribuida han servido para combatir inequidades y generar acceso a la energía a sectores de la población que sufrían de pobreza energética”.
Además la semana pasada un grupo de jóvenes y organizaciones ambientales informaron este jueves que presentarán un amparo contra la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica, por considerar que viola su “derecho a un medio ambiente sano”. En un comunicado, afirmaron que la reforma viola los acuerdos internacionales y también representa un regreso al pasado al favorecer las emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
Iniciativa privada
Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, explicó esta reforma pondría en jaque inversiones en el sector, ejecutadas o en ejecución, por 44,000 millones de dólares, sin contar las inversiones de los planes proyectados.
Por otra parte la industria automotriz dijo estar preocupada por la iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador, pues de aprobarse ven un alza en sus costos de producción. Fausto Cuevas, director general de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), señaló que le están dando seguimiento a esta iniciativa del Ejecutivo por los efectos que pudieran tener en sus costos, ya que una buena parte de las plantas utilizan energías sustentables para sus procesos, lo que les permite ser más eficientes y reducir las emisiones de gases contaminantes
“La iniciativa es negativa para fines crediticios para el sector eléctrico mexicano porque disminuiría su transparencia operativa, disuadir la inversión privada en generación, desincentivar la generación de renovables y probablemente aumenten el costo total de la electricidad” refirió la calificadora financiera Moody’s.
En lo local
“Se daña el atractivo y la certidumbre de hacer negocios en México”, señaló Luis Carlos Ramírez, vicepresidente de Chihuahua Futura, quien además advirtió sobre el repensar a México sin las energías limpias.
Por su parte Jorge Cruz Camberos, presidente de Coparmex, manifestó que espera que los temas legales y el contrapeso en el Congreso frenen la iniciativa y destacó que hay otras formas de rescatar y fortalecer a la CFE y no apostar por el retroceso.