Esperan venezolanos un milagro para regresar de nuevo a Estados Unidos
Juárez.- La crisis migratoria en la frontera se agudiza luego de la deportación de cientos de personas originarias de Venezuela tras una decisión que tomaron las autoridades de Estados Unidos respecto a su estatus migratorio y la forma en como solo podrían ser recibidos de nuevo en el vecino país.
Son familias enteras las que miran con esperanza al otro lado del Río Bravo, a la espera de que las autoridades estadounidenses cambien de opinión y volteen a ver el clamor de ayuda, plasmado en un SOS que pintaron en enormes mantas, al tiempo que un helicóptero sobrevolaba el cielo fronterizo.
Los más afortunados han instalado casas de campaña en la plancha del paso inferior del boulevard Bernardo Norzagaray y a un costado de las vías férreas que comunican a Ciudad Juárez con El Paso, Texas, a través del popular “Puente Negro”.
Otros más solo cuentan con una cobija para poder darse un poco de calor ante las inclemencias de la temporada y lo agresivo del frio de las noches de otoño, que anuncian el preámbulo de lo que será el invierno este año, del que esperan librarse, si es que la Casa Blanca cambia las reglas a su favor.
De lo contrario, tendrán que buscar nuevas alternativas, ya que volver a su país no figura entre las primeras opciones, al menos ese es el pensar de decenas de venezolanos que diariamente son expulsados por la frontera más importante del estado de Chihuahua.
Por el momento, las autoridades federales, estatales y municipales se han coordinado para ayudar a la población que se le ha considerado en tránsito por México y esta frontera, desde alimento, cobijas, traslado a albergues e incluso alternativas para que puedan trabajar mientras permanecen en Ciudad Juárez, ya que esta problemática apenas empieza y no se ve una solución inmediata.
