Exigen Jesuitas de la Tarahumara justicia a 6 meses del asesinato de 2 sacerdotes en Cerocahui
Chihuahua.- Los Jesuitas que trabajan en la Sierra Tarahumara exigieron verdad y justicia por el asesinato de los padres Jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora, así como por el guía de turistas Pedro Palma y el joven Paúl Osvaldo Berrelleza.
A través de un manifiesto expusieron que “Reconocemos los esfuerzos, pero condenamos la vergonzosa impunidad que se vive ante estos y miles más de homicidios.
Anhelamos la paz en las comunidades de la Sierra y en todo el territorio nacional, y nuestra voz se une a la de miles de víctimas en este país, así como a la de muchos pueblos como el de Cerocahui que ya no quieren vivir con miedo e incertidumbre. La paz solo será posible en la medida en que haya una justicia expedita y real.”
Señalaron que “La indiferencia y el silencio no son una opción y las muertes piden ser escuchadas. Hacemos un llamado a las autoridades de los tres niveles de gobierno para que se revise la estrategia de seguridad pública de la región y se adopten todas las medidas de protección para salvaguardar los derechos de las víctimas, pues continúan los asesinatos, las extorsiones, la tala clandestina y los desplazamientos forzados en la Sierra Tarahumara”.
Solicitamos, además, evaluar la situación de seguridad de Cerocahui y todo el Municipio de Urique, y diseñar un plan de restablecimiento de las condiciones de paz a largo plazo que implique garantizar el buen ejercicio de la función pública y la coordinación interinstitucional.
“Queremos respuestas estructurales a problemas estructurales. Nuestros hermanos jesuitas donaron la vida hasta el final, fueron asesinados sirviendo. Se llevaron sus vidas, pero nos dejaron la memoria para seguir resistiendo, la fuerza para seguir caminando en la Sierra y la dignidad para seguir hermanándonos con otras y otros.
Seguiremos levantando nuestra voz para exigir justicia, optamos por la memoria y resistiremos junto con el pueblo rarámuri y mestizo. La realidad actual de violencia visibilizada por estos homicidios no es una novedad y la Sierra Tarahumara atraviesa desde hace muchos años por una situación de inseguridad y violencia que no ha sido atendida de forma adecuada por las autoridades. A la fecha no hemos encontrado la prometida “justicia pronta”.