Miércoles, 8 de julio del 2026

Falta de energía provoca desplazamiento; no hay apoyo de Diconsa: Enrique Rascón

Chihuahua.- El Secretario de Pueblos y Comunidades Indígenas, Enrique Rascón Carrillo, advirtió que la falta de energía eléctrica y de servicios básicos en comunidades de la Sierra Tarahumara se ha convertido en un factor que agrava el desplazamiento de familias, por lo que hizo un llamado al Gobierno Federal para fortalecer la atención humanitaria en la región.

El funcionario señaló que, además de la violencia, la ausencia de electricidad y el desabasto de alimentos han complicado la permanencia de las familias en comunidades como Cinco Llagas, El Ocote, El Manzano y Duraznito, ubicadas en el municipio de Guadalupe y Calvo.

“La falta de energía provoca también el desplazamiento”, afirmó.

Rascón explicó que la interrupción del suministro eléctrico ha generado afectaciones importantes en la región y confirmó que ya se solicitó la intervención de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Indicó que el Gobierno del Estado sostuvo comunicación con el superintendente de la empresa productiva para solicitar el restablecimiento del servicio lo antes posible.

Asimismo, lamentó que las comunidades afectadas tampoco hayan recibido atención por parte de Diconsa, lo que ha provocado problemas de abastecimiento de alimentos.

“Hoy no tenemos una estrategia humanitaria certera por parte de la Federación”, señaló al insistir en la necesidad de que las dependencias federales fortalezcan su presencia en la zona.

Mientras tanto, explicó que el Gobierno del Estado mantiene la entrega de alimentos a las familias desplazadas que permanecen en Baborigame, Guadalupe y Calvo, Parral y Chihuahua, además de preparar una jornada integral de atención en las comunidades afectadas.

Respecto al ajuste presupuestal anunciado por el Gobierno del Estado, Rascón aseguró que la Secretaría de Pueblos y Comunidades Indígenas mantendrá todos sus programas sociales.

Precisó que los recortes se concentran en el gasto operativo y no implicarán reducción de beneficiarios ni despidos de personal.

“No vamos a adelgazar el número de beneficiarios ni el número de apoyos”, aseguró el funcionario.

Finalmeente, destacó que la dependencia cuenta con una plantilla cercana a 150 trabajadores, la mayoría de ellos asignados directamente en la Sierra Tarahumara para atender a las comunidades indígenas.