Gobierno mexicano evalúa impacto de nuevos aranceles propuestos por Trump
México.- México vuelve a colocarse en el centro de la tensión comercial generada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras el reciente fallo de la Corte Suprema de ese país que invalidó los llamados aranceles “recíprocos”. Ante este nuevo escenario, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, informó que ya se trabaja en abrir un canal directo de diálogo con Washington para conocer el alcance real de las medidas que podrían anunciarse en los próximos días.
El funcionario aclaró que la resolución judicial estadounidense no impacta de forma directa a México, ya que el país no formaba parte de los aranceles recíprocos ahora declarados inconstitucionales. Subrayó que la mayoría de las exportaciones mexicanas continúan libres de gravámenes gracias al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), que mantiene en cero cerca del 85% del intercambio comercial dentro del bloque.
No obstante, persisten sectores sensibles. Productos como el acero y el aluminio enfrentan medidas amparadas en la Sección 232 —disposición que permite imponer restricciones por motivos de seguridad nacional—, mientras que en la industria automotriz aplican aranceles cuando no se cumplen las reglas de origen: 2.5% en autos y hasta 25% en camionetas tipo pickup. A ello se suman cuotas específicas en productos agrícolas como tomate y azúcar.
Ebrard señaló que el Gobierno mexicano actuará “con sangre fría”, en línea con la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum, ante el anuncio de Trump de evaluar nuevas alternativas legales, entre ellas un posible arancel global de 10%. El secretario confirmó que sostendrá conversaciones con su contraparte estadounidense y que mantendrá su agenda prevista en Washington, donde continuará la revisión del TMEC.
Sobre este proceso, México reconoce que podrían incorporarse ajustes, especialmente en reglas de origen para el sector automotriz, un punto donde Estados Unidos ha presionado para elevar el contenido regional. Analistas consideran que la intención es limitar el acceso indirecto de autopartes provenientes de Asia, particularmente de China.
En paralelo, las cifras comerciales refuerzan la posición mexicana. En 2025, el intercambio bilateral alcanzó máximos históricos, consolidando a México como principal socio comercial de Estados Unidos, tanto en exportaciones como en importaciones. Esta interdependencia, recordó Ebrard, representa una porción significativa del Producto Interno Bruto estadounidense.
A pesar del optimismo oficial, especialistas advierten que el choque entre el Ejecutivo y el Poder Judicial en Estados Unidos añade un nuevo elemento de incertidumbre para México, especialmente en un momento en que el nearshoring y la inversión manufacturera dependen en gran medida de la estabilidad del marco comercial norteamericano. El desenlace, coinciden, podría definirse en cuestión de días.
Fuentes: El País