Martes, 12 de mayo del 2026

Hantavirus: del origen en roedores a brotes en EE.UU. y un crucero en el Atlántico

Internacional.- Aunque se cree que los hantavirus han existido desde la aparición de los roedores, su estudio comenzó formalmente hasta el siglo XX. Esta familia de virus zoonóticos, capaces de transmitirse de animales a humanos, ha sido recientemente vinculada a un brote mortal a bordo de un crucero en el océano Atlántico.

Especialistas explican que existen distintas variantes, conocidas como hantavirus del Viejo y Nuevo Mundo, transmitidas por diferentes especies de roedores. Mientras algunas cepas generan cuadros menos graves, otras pueden provocar enfermedades severas, como el síndrome pulmonar por hantavirus, cuya letalidad puede alcanzar hasta el 50%.

Tras su identificación en el siglo XX, el virus comenzó a registrarse en distintas regiones, incluyendo su propagación en Estados Unidos, donde se documentaron casos asociados principalmente a la exposición con roedores silvestres, como el ratón ciervo. Con el paso del tiempo, estos contagios ayudaron a comprender mejor su comportamiento y distribución.

Uno de los brotes más relevantes ocurrió entre 2018 y 2019 en Epuyén, Argentina, donde se registraron 29 casos y 11 muertes, destacando por la inusual transmisión entre humanos. A raíz de ello, se implementaron estrictas medidas de contención para frenar su propagación.

Más recientemente, en 2025, el hantavirus volvió a llamar la atención tras confirmarse que Betsy Arakawa, esposa del actor Gene Hackman, falleció en Nuevo México a causa de esta enfermedad, presuntamente tras contacto con roedores.

Para mayo de 2026, el virus alcanzó un nuevo escenario: el crucero M/V Hondius, donde se confirmaron dos casos y cinco sospechosos, además de tres fallecimientos. La embarcación, que había partido de Argentina, registró infecciones posiblemente asociadas a la cepa de los Andes.

Aunque se ha planteado la posibilidad de transmisión entre personas, especialistas señalan que el contagio más probable sigue siendo el contacto con roedores o sus fluidos, ya sea en tierra o incluso dentro de la embarcación.

Actualmente, no existe una vacuna ni tratamiento específico para el hantavirus, lo que refuerza la importancia de la prevención y el control de riesgos, especialmente en entornos donde hay presencia de roedores.