Sábado, 25 de abril del 2026

Hermanitos mueren en incendio provocado por cohete; madre pide a papás no dejarlos jugar con “cebollitas”

Desde la tumba de sus hijos, Teresita de Jesús pide a los padres que no permitan a sus hijos jugar con cohetes.

“Por una cebollita, mis hijos perdieron la vida”,  reprochó Teresita de Jesús Alvarado Gutiérrez mientras su voz se entrecortaba por el llanto.

El 29 de diciembre del año pasado su niña María José, de 11 años, y Misaelito, de 7 años, se encontraban descansando en la segunda planta de una vivienda en Culiacán, Sinaloa.

Nunca los dejaba solos, pero ese día tenía que entregar unos muebles en una zona cercana; los niños no quisieron ir porque estaban cansados, habían estado todo el día en el negocio familiar. Pensando que nada les pasaría, ella partió sin imaginar que era la última vez que los vería con vida.

Mientras sus hijos dormían, otros niños jugaban con cebollitas en la calle y una de ellas cayó en la planta baja, lo que originó fuego en los muebles y otros objetos. En cuestión de minutos toda la casa estaba envuelta en llamas.

Personal de rescate hizo todo lo posible, pero, por desgracia, no pudieron rescatar a los niños con vida.

María José y Misaelito nunca jugaron con cohetes, por el peligro que representan; sin embargo, uno de estos, de los considerados erróneamente como inofensivos, les arrebató la vida, lamentó Teresita de Jesús.

“A casi un año de la muerte de mis hijos, a mí me sigue doliendo el alma. Quisiera que entendieran, que, por favor, entendieran y que hicieran  consciencia de que no les den a sus hijos cohetes. Quisiera que ustedes entendieran lo que hace una cebollita. A mí me mataron en vida”, detalló con gran dolor.

Ella cree que sus hijos son angelitos y la cuidan desde el cielo, pero quisiera tenerlos vivos, besarlos, abrazarlos y ayudarles a cumplir sus sueños. Ellos no merecían morir tan pronto ni de la manera que lo hicieron.