Jueves, 5 de noviembre del 2026

“La ola” Demócrata gana cuatro gubernaturas y arrebata el Congreso a Trump

Georgia, Iowa, Ohio y Texas cambiaron de manos republicanas a demócratas. El presidente reconoció que esperaba mejores resultados, responsabilizó a candidatos de su partido y advirtió que se convertirá en “Mr. Veto” frente al nuevo Congreso.

Washington, 4 de noviembre de 2026.— El Partido Demócrata consiguió victorias en cuatro elecciones estatales para gobernador y recuperó el control de ambas cámaras del Congreso en los comicios intermedios celebrados este martes en Estados Unidos. Los resultados modifican el equilibrio político de cara a los últimos dos años de la presidencia de Donald Trump y representan un revés para el Partido Republicano en territorios que había conseguido conservar durante varios ciclos electorales.

De acuerdo con los resultados reportados por Associated Press (AP), los demócratas consiguieron la mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes. En la Cámara alta, alcanzaron al menos 51 escaños, mientras que en la baja superaron los 218 necesarios para controlar el órgano. El conteo de algunos distritos y contiendas senatoriales continuaba durante este miércoles.

En el Senado, los demócratas consiguieron al menos siete escaños que estaban en manos republicanas, con victorias en Kansas, Iowa, Texas, Ohio, Maine, Carolina del Norte y Carolina del Sur. El resultado en Kansas destacó porque el estado no elegía a un senador demócrata desde hacía casi un siglo. En Texas, además, el partido consiguió una victoria en la contienda por el Senado, rompiendo una larga racha de derrotas en ese estado.

En la Cámara de Representantes, los demócratas ganaron más de dos decenas de distritos que anteriormente estaban bajo control republicano, incluidos algunos en los que Donald Trump había obtenido ventajas de dos dígitos en las elecciones presidenciales de 2024. Entre los resultados destacados se encuentra la victoria de candidatos demócratas en varios distritos de Iowa y Texas.

Entre las gubernaturas que cambiaron de partido destacan Georgia, Iowa, Ohio y Texas. En Georgia, la demócrata Keisha Lance Bottoms, exalcaldesa de Atlanta, se convirtió en la primera mujer afroestadounidense elegida gobernadora en el país y en la primera candidata demócrata en ganar ese cargo en el estado desde 1998.

En Iowa, Rob Sand, quien se desempeñaba como auditor estatal y era uno de los pocos demócratas con un cargo electivo de alcance estatal, derrotó al republicano Zach Lahn. El resultado representa un cambio en un estado que había respaldado ampliamente a Trump en las elecciones presidenciales de 2024.

Ohio también pasó a manos demócratas con la victoria de Amy Acton sobre el republicano Vivek Ramaswamy. Acton será la primera mujer en gobernar ese estado y la primera demócrata en ocupar el cargo desde 2010.

En Texas, Gina Hinojosa derrotó al gobernador republicano Greg Abbott, quien buscaba un cuarto mandato. La victoria demócrata pone fin a tres décadas de gobiernos republicanos en la entidad y convierte a Hinojosa en la primera mujer latina en encabezar el gobierno estatal.

El costo de vida, la inflación, la guerra con Irán y los señalamientos de corrupción estuvieron entre los temas que marcaron la campaña. Según la encuesta AP Voter Poll, una parte importante del electorado expresó inconformidad con la situación económica y consideró necesario que el Congreso ejerza mayores contrapesos sobre el presidente.

Trump anticipa una etapa de vetos

Tras conocerse las derrotas republicanas, Trump reconoció que esperaba un resultado distinto. En una entrevista con Fox News declaró que estaba “un poco sorprendido” y afirmó: “Pensé que nos iría mejor”, al referirse a los actos de campaña y la movilización de simpatizantes de su partido.

El mandatario atribuyó parte de las derrotas al desempeño de los candidatos republicanos y al descontento por el incremento de los precios de la gasolina, relacionado con la guerra contra Irán. También sostuvo que, de haber aparecido su nombre en las boletas, el resultado habría sido distinto.

Antes de las elecciones, Trump había advertido que, si los demócratas recuperaban el Congreso, se convertiría en “Mr. Veto” —señor veto— para bloquear las iniciativas legislativas de sus adversarios. Después de conocerse los resultados, reiteró esa postura y publicó una imagen de su característica gorra roja con la palabra “VETO”.

En declaraciones a Fox News, afirmó que los demócratas podrían aprobar numerosas iniciativas en el Congreso, pero que él tendría la facultad de devolverlas mediante un veto presidencial. No obstante, en una entrevista con Politico manifestó disposición a negociar con la oposición en asuntos que considerara convenientes para el país, incluido un posible acuerdo migratorio.

Trump también dirigió críticas contra Greg Abbott, a quien responsabilizó de su derrota en Texas. En una publicación en Truth Social lo calificó como un “RINO”, acrónimo de Republican In Name Only —republicano solo de nombre—, y sostuvo que el gobernador había abandonado su fórmula política habitual.

El nuevo Congreso asumirá funciones en enero de 2027. Con el control de ambas cámaras, los demócratas podrán impulsar investigaciones sobre la administración federal, frenar iniciativas presidenciales y condicionar la aprobación de nombramientos. Sin embargo, el poder de veto de Trump obligará a negociar buena parte de la legislación, mientras que los proyectos presupuestarios y otras medidas indispensables para el funcionamiento del Gobierno requerirán acuerdos entre ambos partidos.