Lamenta Diócesis de la Tarahumara la violencia en Guachochi
Guachochi.- La Diócesis de la Tarahumara lamentó los hechos violentos que ocurrieron en el municipio de Guachochi el pasado jueves y externó su postura a través del siguiente manifiesto.
MANIFIESTO
Lamentamos mucho los hechos que han sucedido el día de ayer en nuestro querido Guachochi, Chihuahua.
Son situaciones que nos indignan y nos entristecen, ya que no solamente nos hacen sentir la vulnerabilidad y la impotencia que tenemos cuando por momentos pareciera que estamos en “estado de guerra”, donde se habla y se manda un “toque de queda, “suspensión de clases”, “cierre de negocios”, “no salir a la calle” … pues, ¿en Qué País estamos? ¿Dónde y Cómo están creciendo nuestros niños y jóvenes? ¿Qué no tenemos un Estado de Derecho donde como ciudadanos se nos den nuestras garantías individuales?
Ante el llamado de la ciudadanía, reconocemos y agradecemos a las autoridades de seguridad, la respuesta pronta y oportuna que tuvieron en este trágico suceso, pero sabemos que eso no basta.
Como Iglesia, como creyentes, como Chihuahuenses y como Mexicanos:
;QUEREMOS Y EXIGIMOS!
Una política y una estrategia de seguridad que evite la muerte, la sosobra, el espanto y la angustia de tanta gente de nuestra Sierra Tarahumara y en general de todo el País.
No puede, ni debe estar en manos de yupos criminales la vida en un hito de la ciudadanía.
La sociedad civil ibuscamos y queremos la paz! Queremos que nuestros tres niveles de Gobierno, nos escuchen y respondan.
¿En Qué momento se les fue su poder y autoridad, para hacer cumplir la ley?
;QUEREMOS LA PAZ!
éste y no otro, es nuestro reclamo e indignación.
iNo se puede, ni se debe frenar la vida ciudadana por el flagelo y el estallido de la violencia!
Como creyentes en Jesucristo Principe de la Paz y Santa María de Guadalupe Madre nuestra, seguiremos promoviendo formas y metodologías que ayuden a la reintegración del tejido social. Pero, no queremos estar solos!
Pedimos y suplicamos, que nuestras autoridades civiles, cumplan y hagan lo que les corresponde, al fin de cuentas, por eso y para eso “están donde están”, para eso “les elegimos”
…A los gupos criminales, como hijos, hermanos, connacionales, paisanos, les pedimos que reflexionen, que busquen otros caminos legítimos para tener y llevar una vida digna, se pongan en un estado de conversión para que se reconozcan hijos amados de Dios y eso los lleve a deponer las armas. La Iglesia y en general la ciudadanía, ino somos sus enemigos, ni adversarios!, somos gente de buena voluntad que queremos y exigimos vivir en paz.
…A ustedes autoridades de gobierno y grupos armados del crimen organizado, también como Iglesia Católica y como creyentes, les ofrecemos nuestra ORACIÓN para que encuentren caminos que nos lleven a todos a la cordura y racionalidad, de vivir en un país, donde a todas y todos se nos respeten nuestras garantías individuales y nuestra dignidad humana.
Repetimos:
“No podemos, ni queremos vivir en guerra” iQUEREMOS LA PAZ!
A todas y a todos, Dios nos dé su luz y su gracia, para vivir verdaderamente en Paz, en el País que tanto amamos: MÉXICO!