Domingo, 19 de julio del 2026

Lanza México en la ONU propuesta para frenar tráfico de armas

México.- En la sede de la Organización de las Naciones Unidas, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon, llamó hoy a los gobiernos del mundo y a las empresas del sector privado a implementar medidas para evitar el tráfico de armas, en virtud de la violencia que este alimenta en diversas regiones y países, incluyendo México.

En su calidad de presidente temporal del Consejo, el canciller Ebrard acusó que el tráfico ilícito y el desvío de armas pequeñas y ligeras, así como su acumulación y proliferación en distintas zonas del mundo, es una amenaza a la paz y la seguridad internacionales.

“Es un fenómeno global que afecta gravemente y en múltiples dimensiones a la población civil: destruye el tejido social, propicia la violencia, en especial contra grupos vulnerables, genera desplazamientos y flujos irregulares de personas que desean escapar de contextos de inseguridad”, denunció ante miembros permanentes y no permanentes del Consejo, así como de otros Estados de la ONU.

El secretario reconoció los esfuerzos que desde la ONU se han emprendido para prevenir y contrarrestar las prácticas ilegales en el mercado de armas pequeñas y ligeras. Sin embargo, apuntó, estas acciones han sido insuficientes.

El jefe de la diplomacia mexicana informó que alrededor de 500 personas pierden la vida y otras dos mil resultan heridas cada día por disparo de arma de fuego en el mundo. En América Latina, añadió, se presentan cifras anuales de violencia y muertes por armas de fuego aún mayores que las observadas en varias de las zonas en las que se reconoce un conflicto armado.

“Debemos hacer más para disminuir el desvío y tráfico de armas y sus consecuencias negativas, en particular en países que se debaten con altos niveles de violencia criminal”, apuntó Ebrard, quien estuvo acompañado por el representante permanente de México en la ONU, el embajador Juan Ramón de la Fuente.

El secretario Ebrard señaló que, además de los gobiernos, el sector privado tiene responsabilidad en el tráfico de armas. Las empresas, dijo, deben contribuir con acciones decisivas de autorregulación y de monitoreo de sus cadenas de distribución a fin de evitar el desvío y tráfico ilícito de las armas que producen y comercializan, así como asegurarse de que las que son fabricadas legalmente no lleguen a manos criminales.

El canciller también destacó que, aunque la disponibilidad de armas pequeñas y ligeras afecta tanto a mujeres como a hombres, es imperativo reconocer las repercusiones de género derivadas del tráfico y el desvío de armas como facilitadores de la violencia sexual en los conflictos.