Domingo, 11 de octubre del 2026

Más viva que nunca, la leyenda de Los Monitos de Meoqui cumple 39 años

El 11 de octubre de 1987, aconteció una historia que parecía salida de la imaginación, la cual comenzó a tomar fuerza en Meoqui y con el paso de los días, despertó la curiosidad de personas dentro y fuera de México. A 39 años de aquel acontecimiento, la leyenda de los Monitos de Meoqui permanece en la memoria colectiva, más allá de las distintas versiones sobre lo sucedido, el relato permanece como una muestra de cómo un acontecimiento local puede despertar la imaginación colectiva.

De acuerdo con los testimonios que dieron origen a la historia, un grupo de niños habría observado una luz intensa en el cielo y, posteriormente, encontrado pequeños seres en la vivienda de la familia Alvídrez, ubicada en el Barrio Nuevo. Según las descripciones, medían alrededor de 20 centímetros, tenían piel verde, ojos negros y una luz rojiza en el pecho; además, se desplazaban flotando a poca distancia del suelo y se comunicaban de una manera que los menores describieron como inusual.

Francisco González Carrasco, director de Identidad Regional e Historia, relató que los primeros encuentros habrían ocurrido durante varios días y que uno de los niños, conocido como Willy, fue quien inicialmente tuvo contacto con estos seres y después llevó a otros amigos a conocerlos. La historia tomó un giro cuando, según la narración, uno de los pequeños habría resultado lastimado durante una interacción con uno de los monitos, por lo que fue llevado a las instalaciones de la Cruz Roja Mexicana, donde recibió atención del médico Enrique Mata y del personal que se encontraba en el lugar.

A partir de ese episodio, la historia comenzó a circular entre la comunidad y llegó a los medios de comunicación. El corresponsal del diario El Novedades en Meoqui, Manuel Briseño, recopiló los testimonios de los niños y elaboró una de las primeras notas periodísticas sobre el caso. La publicación impulsó el interés público y provocó la llegada de numerosas personas al Municipio, donde buscaban conocer más sobre los pequeños seres que, según los relatos, habían aparecido en aquella vivienda.

La noticia alcanzó una repercusión que superó los límites del municipio. Las versiones sobre los supuestos visitantes, las visitas de curiosos y las especulaciones acerca de su procedencia alimentaron durante meses las conversaciones y la cobertura mediática. El caso llegó a ser conocido a nivel nacional e internacional, vinculando el nombre de Meoqui con el fenómeno OVNI y dando origen a una leyenda que todavía despierta interés entre habitantes, visitantes y aficionados a los relatos inexplicables.

A casi cuatro décadas de aquellos acontecimientos, la historia continúa entre la memoria de sus habitantes, el director de Identidad Regional e Historia, Francisco González señaló que investigaciones relacionadas con la Universidad Autónoma de Chihuahua, a través de la Facultad de Filosofía y Letras, han contribuido a examinar el caso desde una perspectiva de estudio y reflexión. Sin embargo, determinar si lo ocurrido fue real o producto de una interpretación de los hechos sigue siendo un completo misterio.