Musk vs Altman: la disputa por el rumbo de OpenAI llega a tribunales
Internacional.- La disputa entre Elon Musk y Sam Altman por el control y la misión de OpenAI escaló a un tribunal en California, donde se desarrolla un juicio que podría prolongarse por varias semanas y que busca determinar si la organización se desvió de sus principios fundacionales.
El caso es analizado por un jurado de nueve personas bajo la supervisión de la jueza Yvonne Gonzalez Rogers, quien ha señalado que no habrá trato especial pese al perfil de los involucrados.
OpenAI fue fundada en 2015 como una organización sin fines de lucro con el objetivo de desarrollar inteligencia artificial en beneficio de la humanidad. No obstante, Musk sostiene que ese propósito fue abandonado cuando la empresa adoptó un modelo con fines comerciales y estableció alianzas millonarias, particularmente con Microsoft.
El empresario argumenta que fue inducido a aportar recursos bajo la condición de que los avances en inteligencia artificial se mantendrían abiertos y accesibles, por lo que acusa a Altman y a otros directivos de haber traicionado ese acuerdo inicial.
De acuerdo con los antecedentes del caso, en 2018 Musk intentó asumir el control de la organización para acelerar su desarrollo, pero la propuesta fue rechazada, lo que derivó en su salida del consejo directivo y el retiro de financiamiento comprometido.
Posteriormente, Musk fundó su propia empresa de inteligencia artificial, xAI, lo que incrementó la competencia en el sector.
Por su parte, OpenAI ha rechazado las acusaciones y sostiene que la demanda responde a una disputa personal. La organización afirma que Musk también buscó influir en su dirección estratégica y que su inconformidad surgió tras no lograr el control mayoritario.
Durante el juicio se analizan documentos y testimonios para determinar si existió un incumplimiento de los compromisos originales o si la evolución de OpenAI responde a las exigencias de una industria altamente competitiva.
Se prevé que la resolución sea emitida hacia finales de mayo, en un fallo que podría tener implicaciones relevantes para el futuro de la inteligencia artificial y su regulación.