Nuevo hotel destruye santuario de la tortuga marina en Tulum

La cadena Grupo Posadas edifica un nuevo complejo hotelero en las inmediaciones de Chemuyil, Quintana Roo, en una de las zonas más importantes a nivel nacional para la anidación de cuatro especies de tortuga marina.
Con el permiso de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la cadena hotelera realiza obras que modifican las condiciones naturales de la costa y sus áreas de influencia, como el área natural protegida y santuario de la tortuga marina Xcacel Xcacelito, ubicado a unos 200 metros, frente a la oposición abierta de ambientalistas.
En agosto de 2019 la Semarnat, bajo la titularidad de Víctor Toledo Manzur, autorizó la construcción de obras complementarias al proyecto hotelero de Grupo Posadas, que implican la colocación de arrecifes artificiales, un muelle y la construcción de una caleta y una playa artificial, pese a la negativa de organizaciones de la sociedad civil y la propia Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, expresada durante el proceso de consulta pública.
Gisela Maldonado Saldaña, del Grupo Tortuguero del Caribe, apunta que la modificación de las costas impacta directamente a las tres especies de tortugas que anidan en ese tramo, de las especies conocidas como Verde, Caguama y Carey, todas consideradas en peligro de extinción y protegidas por la Norma Oficial Mexicana Semarnat-2010.
La especialista explica que entre las afectaciones más visibles se encuentra la modificación a la forma natural de las playas aledañas, como las del Santuario Xcacel Xcacel; la modificación de las corrientes marinas con estructuras de concreto como arrecifes artificiales; la liberación de sedimentos, así como la perturbación de las tortugas.

Roberto Herrera, presidente del Comité Estatal de Protección a la Tortuga Marina, apunta que Chemuyil es parte del refugio de especies marinas que corre desde Akumal y zona núcleo de la Reserva de la Biósfera del Caribe Mexicano.
Durante el proceso de consulta pública del proyecto para obtener la autorización en materia de impacto ambiental, algunas organizaciones de la sociedad civil previeron afectaciones por las obras ya autorizadas.
La organización Defenders of wildlife apuntó que al crear una playa uniforme, se podría destruir las condiciones abióticas y bióticas que requieren las tortugas y por ende disminuir las anidaciones en vez de aumentarlas, pues para especies como la tortuga Caguama es importante la pendiente de las playas.
Flora, Fauna y Cultura A.C indicó que se provocarán perturbaciones en el comportamiento anidatorio de las tortugas marinas, mientras que Comité Estatal de Tortugas Marinas en Quintana Roo aseveró que la construcción de una duna artificial ocasionará alteraciones en el comportamiento de los quelonios, perturbando el porcentaje de eclosiones de las nidadas y la sobrevivencia de las crías.
Obras incumplen Programa de Ordenamiento local
Las obras autorizadas por la Semarnat a la empresa Grupo Posadas, a través del “Fideicomiso Chemuyil” con Banco Actiniver como fiduciario, además violan las disposiciones del Programa de Ordenamiento Ecológico Territorial (POET) Cancún-Tulum, publicado en el periódico oficial del gobierno del estado de Quintana Roo el 16 de noviembre de 2001.
De acuerdo con el POET, el proyecto en cuestión se encuentra en las Unidades de Gestión Ambiental (UGA) número 7 y la M1. En el criterio MAE 5 de esta Unidad se establece la prohibición de la la extracción de arena de playas, dunas y lagunas costeras.
Sin embargo, en las imágenes pueden observarse toneladas de arena acumulada, misma que será redistribuida para la colocación de una playa artificial, a fin de ampliar las amenidades del complejo hotelero.

El criterio MAE 8 indica que la construcción deberá realizarse después del cordón de duna costera, a una distancia no menor de la Zona Federal Marítimo Terrestre, los 20 metros lineales continuos a la línea de costa. No obstante, es posible observar cómo se construyó sobre la duna costera.

Asimismo, el criterio 1 de la UGA M1 establece que está prohibida la instalación de infraestructura, situación que no fue tomada en cuenta por la Semarnat a la hora de aprobar el proyecto.
Efraín Álvarez, consultor ambiental, explicó que este instrumento jurídico existe desde 2001 y es el que incluía las normativas de desarrollo para el corredor turístico de Cancún y la Riviera Maya, para los sitios fuera de la mancha urbana.
Sin embargo, los municipios de Benito Juárez y Solidaridad desarrollaron sus propios Programas de Ordenamiento Ecológico Local (Poel), por lo que este documento ya no tiene validez en dichas demarcaciones. Sin embargo, en Tulum, al no haber un instrumento jurídico que lo reemplace, hoy en día sigue aplicado.