Martes, 7 de abril del 2026

#Opinión: El implacable síndrome de la Cibersoledad (2ª y última parte)

Por: José Carlos Hdez. Aguilar, especialista en Investigación Criminal y Delincuencia Organizada.

La semana pasada iniciamos éste artículo con lo que hemos llamado el Síndrome de la Cibersoledad. Todo dentro del estudio ‘Delincuencia Cibernética en los Jóvenes Mexicanos’, presentado en una de las universidades más prestigiadas de México, donde además de poder aportar conceptos y datos muy reveladores del mundo de la web, pudimos identificar 6 tipos de violencia en las redes sociales:

  1. Por acción. Esta es la exteriorización de improperios, amenazas, insultos, sobajamientos, denigración o apodos indeseables que lastiman la autoestima de una persona.
  2. Por omisión. Consiste en dejar de contestar dolosamente mensajes, para causar abierta o implícitamente, sumisión de la persona receptora o hasta una codependencia enfermiza, que los puede llevar al extremo de la violencia física o cometer hechos delictivos entre ambas partes.
  3. Económica o patrimonial. Es la exigencia latente y obsesiva para proveer al emisor, bienes, dinero o servicios, la cual pudiera convertirse en una conducta delictiva de Extorsión u otros delitos conexos.
  4. Ventilación de hechos. Esta es la exhibición dolosa en las redes sociales de asuntos, documentos, sucesos muy personales o hasta secretos de gran valía para la persona expuesta.
  5. Sexting. Lo conceptualizamos como la acción dolosa de enviar a través de las redes sociales; textos, videos u otras impresiones gráficas con alto contenido erótico o imágenes sugerentemente sexuadas, ya sean propias o de otras personas y que causan un daño o perjuicio a quien las recibe.
  6. Snuff. La violencia snuff, se caracteriza en pequeños videos u otras impresiones sensoriales donde -para fines de comercialización-, se exhiben en las redes sociales crímenes de alto impacto, actos de crueldad animal, suicidios, pornografía, aberraciones sexuales y otros hechos morbosos que dramáticamente alteran la psique de quien tiene acceso a aquellos.

¡Al estar conectados al internet le estamos dando al mundo, la gran oportunidad de darnos fama gratis o el demoniaco poder de destruirnos!

Ahora bien, en cuanto a la violencia cibernética contra las mujeres y analizando fríamente algunos sitios sociales como Facebook, Instagram, Twitter, Youtube, Whatsapp, Snapchat, etc., nos dimos cuenta sorpresivamente que el 78% de los llamados memes o burlas hacia el movimiento feminista, a sus marchas, grafitis y hasta mofas al performance “Un violador en tu camino”, provienen precisamente de mujeres ¡Vaya paradoja! Aunado a ello y sin polarizar en el tema, sustentados en un examen objetivo de estos website, encontramos que el 86% de las fotografías e imágenes con un contenido erotizado o marcado exhibicionismo corporal dentro de Facebook, Tinder, badoo u otras aplicaciones, son subidas precisamente por las propias mujeres y que igualmente en los últimos 4 años, se ha incrementado exponencialmente los niveles de violencia soez en aquellas redes por parte de dicho grupo.

Ante todo ese oleaje de violencia cada vez más agresiva y sin control en las peligrosas aguas de la información cibernética, respetuosamente proponemos algunas soluciones tangibles de carácter inmediato.

  • Mayor control y limitación de tiempo en los videojuegos, computadoras, tablets o teléfonos celulares de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Como herramienta auxiliar para lograr esto, es necesario que todas las personas conozcan que ya existen aplicaciones para lograr ese cometido.
  • Inclusión urgente en las mallas curiculares desde el nivel básico hasta el medio superior, de la asignatura “Axiología Social y Derechos Humanos”, para ir concientizando en estos torales temas, que propician un verdadero cambio y así con ello, atenuar los índices de violencia interpersonal e informática.
  • Mayor convivencia proactiva dentro del núcleo familiar, inhibiendo entre todos de manera respetuosa y paulatina, el uso de esos aparatos electrónico en las horas de estudio, de convivencia familiar, de servicio religioso y principalmente a la hora de los alimentos. Pero el real involucramiento de ¡TODOS Y TODAS! En ese cambio de actitudes, no sólo de carácter instrucción hacia las y los hijos, sino con el verdadero ejemplo.
  • La determinada e inminente intervención legislativa en el control, actualización y mayor sanción penal, ante conductas delictivas que impliquen algunos tipos de violencia o desorden sexual, principalmente el dirigido contra menores de edad.
  • El decidido apoyo familiar, empresarial, educativo y gubernamental en actividades culturales, religiosas, deportivas y de sano esparcimiento para niños, niñas, adolescentes y jóvenes.

¡Desgraciadamente, el internet nos ha vuelto en gran medida prisioneros de lo breve y la fría instantaneidad de la comunicación, que nos ha apartado de la magia y las grandes experiencias de la convivencia interpersonal!