Jueves, 1 de octubre del 2026

PIB creció 1.5% en segundo trimestre de 2026; economía mexicana presenta sólido dinamismo: SHCP

México.- La economía mexicana presentó un sólido dinamismo durante el segundo trimestre de 2026, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), ya que el Producto Interno Bruto (PIB) creció 1.5% respecto al trimestre previo, su mayor avance desde el cuarto trimestre de 2020, con un crecimiento generalizado entre los grandes grupos de actividad.

Al cierre de junio, las finanzas públicas mostraron una conducción responsable de la política hacendaria, con balances fiscales mejores a lo previsto, en línea con los objetivos de disciplina fiscal, bienestar y crecimiento económico.

La fortaleza del consumo interno y las acciones para fortalecer la fiscalización y el control aduanero apoyaron el dinamismo de la recaudación tributaria. Destacó el crecimiento real anual de 10.6% en los ingresos por IVA —el mayor para un primer semestre desde 2014—, así como la recaudación en el IEPS distinto de combustibles (9.1%) y en los impuestos asociados con las importaciones (6.4%).

Con el objetivo de proteger el bienestar de la población, el gasto en desarrollo social aumentó 9.7% real anual, la tasa más alta para un primer semestre desde que se tiene registro. En su interior, destacaron los incrementos de 13.5 y 6.1% en los rubros de educación y protección social, respectivamente, reflejo de una mayor cobertura de los Programas para el Bienestar.

La deuda pública se mantuvo en una trayectoria sostenible, al ubicarse en 51% del PIB. Con ello, México conserva el grado de inversión otorgado por las ocho agencias calificadoras que evalúan su deuda soberana y mantuvo condiciones favorables de acceso a los mercados de financiamiento.

Situación económica

En el segundo trimestre de 2026, la actividad económica global moderó su ritmo de crecimiento en un entorno marcado por el escalamiento de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y por presiones en los mercados energéticos. Estos factores fueron parcialmente atenuados por el dinamismo de la manufactura y por las políticas de protección al ingreso implementadas en diversas economías.

En este contexto, la economía mexicana recuperó dinamismo, con un crecimiento trimestral de 1.5%, el mayor desde el cuarto trimestre de 2020. La recuperación fue generalizada entre los tres grandes sectores de la economía. Las actividades primarias se recuperaron tras las afectaciones climáticas observadas a inicios del año, mientras que la industria fue impulsada por la manufactura y la construcción. Los servicios mantuvieron un desempeño favorable, con avances en el comercio al por mayor y en las actividades vinculadas con el consumo interno.

La demanda interna continuó siendo un motor del crecimiento económico. En abril, el consumo privado avanzó 0.1% mensual, impulsado por un mayor consumo de bienes nacionales, mientras que la formación bruta de capital fijo aumentó 4% mensual, con cifras ajustadas por estacionalidad. Este resultado reflejó, principalmente, el aumento de 6.5% en la construcción, apoyado por el avance de la edificación residencial, que creció 12.4%.

El mercado laboral mantuvo su fortaleza en el segundo trimestre de 2026. La población ocupada aumentó en 353 mil personas frente al año previo, impulsada principalmente por la ocupación en restaurantes, alojamiento y construcción. Además, la tasa de desempleo permaneció cercana a mínimos históricos, en un nivel de 2.7%.

Los salarios reales continuaron creciendo en el segundo trimestre. El salario real mediano registrado en el IMSS aumentó 6.7% anual, mientras que el ingreso laboral por hora mediano reportado en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo creció 2.9%.

La inflación general promedió 3.9% anual durante el segundo trimestre, retomó una trayectoria descendente y volvió a ubicarsedentro del intervalo de variabilidad del objetivo del Banco de México. La inflación subyacente se ubicó en 4.2% promedio anual, con lo que registró su mayor disminución trimestral desde el segundo trimestre de 2024. Por su parte, la inflación no subyacente mostró un ligero repunte debido, principalmente, a alzas temporales en algunas frutas y verduras, entre ellas el jitomate.

El sector externo mantuvo un desempeño positivo durante el segundo trimestre de 2026, apoyado por la integración productiva con América del Norte, que continuó representando una ventaja estratégica para la economía mexicana. Las exportaciones crecieron 12.2% trimestral, con cifras ajustadas por estacionalidad, impulsadas por el desempeño de la manufactura no automotriz y por un repunte en la automotriz. Las importaciones aumentaron 7.7%, impulsadas por bienes intermedios y de consumo. Con ello, la balanza comercial registró un superávit de 8 mil 284 millones de dólares.

La Inversión Extranjera Directa alcanzó un nuevo máximo histórico en el primer trimestre, al registrar 23.6 mil millones de dólares, lo que representó un aumento de 10.4% respecto al mismo periodo de 2025.

El sistema financiero mantuvo su estabilidad, con altos niveles de capitalización y bajos índices de morosidad, incluso en un entorno externo de elevada volatilidad. Hacia el cierre del segundo trimestre, la percepción de riesgo global disminuyó y aumentó el apetito por activos financieros de economías emergentes.

En este contexto, al cierre de junio, el peso mexicano se apreció 2.6% frente al dólar. El Banco de México, por su parte, redujo la tasa de referencia en 25 puntos base para ubicarla en 6.50%, con lo que marcó una pausa en el ciclo de reducciones de la tasa de interés.