Miércoles, 25 de febrero del 2026

Increíble amnesia de Andrea; desplazados son víctimas de la política de abrazos que defendió: Alma Portillo

Chihuahua.- La diputada de Movimiento Ciudadano, Alma Portillo, señaló que la realidad de los desplazamientos que se viven en la región de Guadalupe y Calvo son consecuencia de la suma de omisiones registradas durante el sexenio de López Obrador, mismas que empoderaron en silencio a quienes hoy atemorizan a las comunidades.

La legisladora indicó que las recientes declaraciones de la senadora Andrea Chávez, en las que asegura que desde el Senado se mantiene pendiente de la situación, parecen surgidas desde la amnesia, pues el crecimiento del poder de las células delincuenciales se dio por la inacción gubernamental, cubierta por la estrategia de “abrazos” impulsada por López Obrador; estrategia que, reprochó, la propia senadora defendió, incluso negando que en el país ocurrieran hechos como los que hoy denuncia.

“En sus recientes declaraciones reconoce que hay coordinación entre el estado y la federación, pero cuando se trata de golpear políticamente afirma que dicha colaboración no existe. Ha hecho de la seguridad un botín político, mientras que no ha impulsado una sola acción legislativa para mejorar las políticas de seguridad; por el contrario, ha sido parte de la aprobación de presupuestos que desprotegen a los municipios”, señaló Portillo.

La diputada agregó que esta incongruencia resulta especialmente grave frente al drama humano que viven las familias desplazadas, quienes han tenido que abandonar su patrimonio y su forma de vida ante el avance de la violencia. Subrayó que minimizar o utilizar políticamente esta tragedia solo profundiza el abandono institucional que por años permitió que el crimen organizado creciera sin contención real.

Finalmente, la legisladora pidió a la clase política dejar de ver la seguridad como una fuente de likes o posicionamiento mediático, pues mientras personajes como Chávez lanzan discursos vacíos como “estoy pendiente”, las familias siguen abandonando sus hogares, viven aterrorizadas y se consumen por el miedo. “Las familias son víctimas del miedo que la propia senadora ha rechazado reconocer como tal”, indicó.