Proponen apoyo post-violencia para mujeres durante 12 meses tras salir de refugios
Chihuahua.- La Comisión de Igualdad Sustantiva presentó un dictamen con carácter de decreto para adicionar diversas disposiciones a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencias, con el propósito de establecer una atención integral posterior a la violencia para mujeres sobrevivientes que hayan egresado de refugios o albergues.
La propuesta busca garantizar que, una vez concluida su estancia en estos espacios de protección, las mujeres puedan contar durante al menos 12 meses con acompañamiento gratuito en materia psicológica, jurídica y laboral, como parte de un proceso que les permita reincorporarse a su vida cotidiana y avanzar hacia una vida independiente.
La diputada del Partido del Trabajo, Irlanda Dominique Márquez, explicó que actualmente existen mecanismos de atención para las mujeres durante la etapa de emergencia y mientras permanecen en los refugios; sin embargo, señaló que existe un vacío respecto a lo que ocurre una vez que concluyen su estancia.
“Muchas veces se atiende el caso de emergencia de las mujeres cuando son violentadas, golpeadas, etcétera, y entran a refugios. Los refugios se encargan y hacen todo lo correspondiente. Sin embargo, encontramos un vacío en donde, ¿qué pasa después de que estas mujeres egresan de los refugios?”, señaló.
La legisladora indicó que la iniciativa busca que las mujeres no queden sin acompañamiento al salir de los refugios, debido a que enfrentan el reto de retomar su vida cotidiana y, en algunos casos, podrían encontrarse nuevamente en condiciones que las lleven a regresar con su agresor.
Por ello, planteó que durante el periodo posterior a su egreso puedan recibir atención de las instituciones correspondientes, principalmente en los ámbitos psicológico y jurídico, además de apoyo para incorporarse al mercado laboral y alcanzar una mayor estabilidad económica.
En materia laboral, detalló que la propuesta contempla facilitar que las mujeres puedan acceder a un empleo y construir una vida económicamente estable, de manera que cuenten con mayores herramientas para continuar su proceso de recuperación y evitar depender nuevamente de su agresor.
El dictamen plantea así ampliar la atención más allá de la emergencia y de la estancia en los refugios, con un esquema de acompañamiento posterior que permita dar continuidad a la protección y recuperación de las mujeres sobrevivientes de violencia.