Se manifestaron habitantes de San Elías Repechique en el aeropuerto de Creel
Bocoyna.- Integrantes de la Comunidad Bosques San Elías Repechique se manifestaron en las afueras del aeropuerto de Creel el pasado 19 y 20 de noviembre, con la finalidad de exigir al gobierno estatal y federal que se les reconozca su derecho a la tierra y territorio, así como el uso de recursos naturales.
Según compartieron en un comunicado que “Cada vez nuestro derecho es violentado por personas ajenas a la comunidad, por la imposición de proyectos, como la tala de árboles, paso de la línea de luz eléctrica, instalación de aeropuerto, gasoducto y proyectos turísticos sin nuestro consentimiento. Sufrimos amenazas de personas ajenas a la comunidad”.
Además, hicieron varias peticiones a las autoridades competentes.
Por esta razón exigimos:
• Al Gobierno Federal el derecho al reconocimiento de nuestro territorio ancestral, el respeto a nuestra tierra y territorio. Alto al despojo, alto a la sobre posición de linderos.
• Ser incorporados al programa COSOMER por parte de SEDATU, y se tramite sin mayor demora en los tribunales federales.
También, exigimos al equipo del Comité Técnico del Fideicomiso que los proyectos planteados por la Comunidad de Bosques San Elías Repechique sean aprobados sin demora, los cuales son:
1. Casa Comunal de Repechique
2. Mejoramiento de vivienda
3. Compra de equipo agrícola tractor, ya que cumplen con las reglas de operación del Fideicomiso.
• Exigimos la liberación del recurso del fideicomiso para los proyectos mencionados en beneficio de la comunidad, y que los proyectos se realicen dentro del territorio de Bosques San Elías Repechique.
• Exigimos el reconocimiento de nuestros derechos laborales y el pago de los coordinadores nombrados por la comunidad.
Nuestros derechos están señalados en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ratificado por México, la Organización de los Estados Americanos (OEA), y la ONU.
El Gobierno Mexicano y los juzgados tienen la obligación de garantizar, reconocer y proteger el ejercicio de estos derechos para que las comunidades y pueblos podamos vivir con dignidad.