Viernes, 15 de mayo del 2026

Tiene Covid alarmante “árbol genealógico”

A un año de haberse iniciado la pandemia en México, hay tres variantes o mutaciones del virus que provoca el Covid-19, que son consideradas como especialmente preocupantes, y fueron detectadas en Inglaterra, Sudáfrica y Japón (pero en viajeros procedentes de Brasil, de ahí su nombre común de “variante brasileña”).

De acuerdo a estudios que han surgido por todas partes del mundo, hay una segunda categoría de “variantes”, objeto de vigilancia por la comunidad científica debido a sus características genéticas, potencialmente problemáticas, pero que circulan por ahora a un bajo nivel y que están clasificadas por familias, o “estirpes”.

Esa clasificación se da según las mutaciones que han adquirido, ocupan un lugar preciso en el árbol genealógico de SARS-CoV-2.

La lista de estirpes se ha ampliado en las últimas semanas y su nombre se asigna según el nivel de contagio y propagación que representan. Por ejemplo, la estirpe bautizada como B.1.525 fue detectada en Escocia, en Nigeria, en Francia o en Australia. Otras han sido detectadas en California, Zambia, Uganda y Finlandia.

La aparición de variantes o estirpes no es una sorpresa: se trata de un proceso natural, ya que el virus adquiere mutaciones a lo largo del tiempo para garantizar su supervivencia.

Más de cuatro mil familias de SARS-CoV-2 han sido identificadas en todo el mundo”, explican los servicios de salud británicos en su sitio internet.

Lo que importa es el tipo de mutaciones que adoptan. Por ejemplo, las variantes inglesa, sudafricana y brasileña comparten una mutación denominada N501Y que podría convertirlas en más contagiosas.

Y las variantes sudafricana y brasileña tienen otra mutación, E484K, que reduciría la inmunidad adquirida por infección pasada con una posibilidad mayor de reinfección.

Esas familias tienen nombres muy técnicos, sin armonización internacional. Por ejemplo, la variante inglesa se llama 501Y.V1 o VOC202012/01 y pertenece a la estirpe o familia B.1.1.7.

Al menos para la variante inglesa, y sobre todo para la sudafricana, hay consenso en que son más transmisibles”, explicó Etienne Simon-Lorière, responsable de virus ARN en el Instituto Pasteur de París.