Una mala decisión en materia de agua sería catastrófica para el campo chihuahuense: De la Peña
Chihuahua.- El Secretario General de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, advirtió que cualquier decisión equivocada relacionada con la reforma a la Ley de Aguas Nacionales podría tener consecuencias graves para la actividad primaria en Chihuahua, donde los productores han manifestado una creciente preocupación ante los cambios que impulsa la Federación.
De la Peña señaló que la gobernadora ha mantenido una postura firme al considerar que el agua debe permanecer en Chihuahua, especialmente en lo referente al cumplimiento del Tratado de Aguas. Indicó que corresponde a la Federación explicar cómo se pretende aplicar y modificar el marco normativo, por lo que el estado se mantendrá atento a las definiciones oficiales.
El funcionario explicó que productores de diversas regiones, incluidos miembros de la comunidad menonita, habitantes del centro sur y del noreste de la entidad, han expresado inquietud debido a que la posible reforma vulneraría derechos adquiridos durante décadas mediante concesiones de agua. Afirmó que las decisiones parecen estar siendo tomadas sin comprender la realidad hídrica de Chihuahua, donde a diferencia de estados con mayor precipitación pluvial, la extracción de agua llega a realizarse a profundidades superiores a los 800 metros.
Destacó que interpretar la situación de Chihuahua bajo parámetros similares a los de entidades como Tabasco, Campeche o Chiapas resulta incongruente, pues en estas regiones la lluvia cubre buena parte de las necesidades agrícolas, mientras que en Chihuahua el acceso al agua subterránea es vital para sostener la producción.
De la Peña sostuvo que el Gobierno del Estado continuará defendiendo el recurso hídrico y exigiendo que se considere la visión local antes de aprobar modificaciones que podrían afectar directamente al sector productivo. Recordó que Chihuahua ocupa los primeros lugares nacionales en ganadería y en la producción de distintos granos y alimentos, por lo que una decisión mal evaluada en materia de agua tendría efectos devastadores en el campo.