Miércoles, 22 de abril del 2026

Violencia, narcotráfico, pobreza, desigualdad y debilidad institucional son los grandes males de la democracia: IDD-MEX

Chihuahua. –  La fundación Konrad Adenauer, el Instituto Nacional Electoral, PoliLat, el Centro de Estudios Políticos y Sociales y la Unión Social de Empresarios de México, presentaron el Índice de Desarrollo Democrático de México, IDD-Mex, 10 años de evolución y retos de la democracia.

El Índice de Desarrollo Democrático evalúa y mide con datos verificables, en los 32 estados de la República, a través de cuatro dimensiones: democracia de los ciudadanos, democracia de las instituciones, democracia social, democracia económica, que miden 22 indicadores principales y 25 indicadores secundarios, por medio de datos objetivos y encuestas de opinión pública,

Para las organizaciones que han realizado el IDD-MEX por diez años, esta información con la que se puede reconocer fortalezas y debilidades, es imperante pues al contar con los indicadores adecuados y observar la evolución y tendencias de mejora continua, la sociedad civil, los gobiernos, legisladores y funcionarios públicos, la iniciativa privada, el sector académico, pueden trabajar en sus fortalezas y debilidades.

“El proyecto IDD-Mex pretende, sobre todo, ser una herramienta para ayudar a las y los mexicanos, tanto, dirigentes políticos, funcionarios públicos, organizaciones de la sociedad civil, y en última instancia, ciudadanas y ciudadanos mexicanos a contar con un acceso a indicadores sobre el estudio democrático en cada uno de los 32 estados de México” dijo Director de la Fundación Konrad Adenauer en México, Hans Blomeier.

“La democracia que tenía históricamente una agenda de una manera fácil de establecer y de correlacionar, desde el punto de vista de sus gobernantes y de los estados en relación con la ciudadanía, se ha ido complejizando, la falta de confianza en el otro y en las construcciones colectivas, un signo de estos tiempos a nivel global; la crisis de la representación política y de los mecanismos de representación que genera, casi inevitablemente, una desconexión entre la política y la ciudadanía; el deterioro en el funcionamiento y en el diseño de las instituciones públicas para atender esas complejidades; la supremacía de los poderes ejecutivos que en general se lleva a excesos de poder, y por otro lado la judicialización de la política, pero también la politización de la justicia que trae costos al funcionamiento de la democracia prácticamente en todo el mundo” explicó Jorge Arias, Director de PoliLat y autor principal de IDD-MEX.

“América Latina no logra ni alto desarrollo ni procesos de integración virtuosos, cuestiones que caracterizan a otras regiones un poco más avanzadas en su desarrollo democracia, presenta una agenda política de problemas estructurales que están más vinculados al atraso que al progreso y el de desarrollo tecnológico y económico.  La violencia, el narcotráfico, la pobreza, la desigualdad junto a la debilidad institucional que caracterizan a nuestras democracias conforman un ramillete básico de problemas, pero también de oportunidades para una mejor democracia” destacó el analista.