Li-Meng Yan, viróloga china que escapó de su país tras el inicio de la pandemia por asegurar que las informaciones sobre el coronavirus eran falsas, ha prometido ahora que ofrecerá las pruebas que demuestran que el coronavirus salió de un laboratorio.
A principios del mes de agosto, Yan aseguró para el sitio web de noticias Taiwan News que el origen de la COVID-19 procedía de un laboratorio militar perteneciente al Partido Comunista, en concreto, al Ejército Popular de Liberación, pero no llegó a ofrecer pruebas de ello.
Ahora avisa con que lo hará, aunque ya advirtió en el mes de julio que estaba preparando “pruebas sólidas” para demostrar de manera inequívoca el origen de la pandemia que asegura “no salió del mercado de Wuhan”.
En unas declaraciones realizadas a la cadena británica ITV, recogidas por The Sun, la virologa asegura, respecto a las supuestas pruebas que “cualquiera, incluso si no tiene conocimientos en Biología, será capaz de leerlo y de comprobar, identificar y verificarlo por sí mismo”.