Anuncia Fiscalía 7 órdenes de captura; incluye a García Luna, Cárdenas Palomino y “El Chapo”
La Fiscalía General de la República (FGR) obtuvo órdenes de aprehensión contra siete personas, incluidos Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, el exsecretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón, Genaro García Luna, y la mano derecha de éste último, Luis Cárdenas Palomino, por su participación en el operativo llamado “Rápido y Furioso”.
Tanto el “Chapo” Guzmán, exlíder del Cártel de Sinaloa, como García Luna, se encuentran encarcelados en Estados Unidos. El primero, cumpliendo una sentencia de cadena perpetua; el segundo, a la espera de su juicio, acusado por tráfico de drogas. Cárdenas Palomino, por su parte, se encuentra preso en el penal del Altiplano de tortura.
“Esta conducta criminal tuvo por objeto traficar ilegalmente más de dos mil armas de fuego de los Estados Unidos a México, con el supuesto objeto de identificar a sus usuarios; lo cual es absolutamente ilegal e inadmisible”, señaló la dependencia en un comunicado.
La Fiscalía explicó que, de conformidad con las investigaciones desarrolladas por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, “se obtuvo la información necesaria para establecer dicho tráfico ilegal de armas de fuego, que fueron utilizadas en diversos delitos de sangre en el país, desde al año de 2009 hasta fechas recientes”.
El operativo “Rápido y Furioso”, con el que Estados Unidos introdujo armas a México en 2010 para rastrear a delincuentes, durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, nunca arrojó resultados y, en cambio, dejó muertos en ambos países.
El impacto del operativo, que se realizó entre 2009 y 2011 por la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), ha ganado notoriedad bajo el actual Gobierno mexicano por las críticas al tráfico de armas de origen estadounidense, con las que se cometen el 70 por ciento de los delitos en México, según ha dicho la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Y es que de Estados Unidos ingresan 200 mil armas de fuego de manera ilegal cada año, de acuerdo con la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena).
Ante ello, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha establecido una política para actuar contra el tráfico de armas desde Estados Unidos a México.