Sábado, 18 de julio del 2026

EE.UU. y China se reúnen para aliviar la guerra comercial

Suiza.- Funcionarios estadounidenses y chinos concluyeron el sábado en Suiza la primera jornada de unas conversaciones encaminadas a desactivar una guerra comercial que amenaza con golpear la economía mundial, y planean reanudarlas el domingo, dijo una fuente cercana al proceso.

El viceprimer ministro chino, He Lifeng, se reunió en Ginebra durante cerca de ocho horas con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y el representante de Comercio, Jamieson Greer, en su primer encuentro cara a cara desde que las dos mayores economías del mundo se impusieron mutuamente aranceles superiores al 100%.

Ninguna de las partes hizo declaraciones sobre el fondo de las discusiones ni dio señales de progreso hacia la reducción de los aranceles al término de las reuniones en la residencia del embajador de Suiza ante la ONU hacia las 20,00 hora local (1800 GMT).

Bessent, Greer y He se reunieron en Ginebra tras semanas de crecientes tensiones provocadas por el bombardeo arancelario del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que comenzó en febrero, y las represalias de Pekín, que han paralizado prácticamente un comercio bilateral anual de casi 600,000 millones de dólares.

La disputa comercial, combinada con la decisión de Trump de imponer aranceles el mes pasado a decenas de otros países, ha impactado en las cadenas de suministro, inquietado a los mercados financieros y avivado los temores de una fuerte recesión mundial.

No se hizo público el lugar en el que se están celebrando las conversaciones en la localidad suiza, de gran tradición diplomática. Sin embargo, testigos vieron a ambas delegaciones regresando tras una pausa para almorzar a la residencia del embajador helvético ante la ONU, que cuenta con un parque privado con vistas al lago Lemán, en el frondoso suburbio de Cologny.

Antes, los funcionarios estadounidenses, entre ellos Bessent y Greer, salieron sonrientes de su hotel camino de las conversaciones, con corbatas rojas y banderas estadounidenses en las solapas. Bessent declinó hablar con la prensa.

Al mismo tiempo, se vieron furgonetas Mercedes con cristales tintados salir de un hotel donde se alojaba la delegación china a orillas del lago, mientras los corredores que se preparaban para un maratón calentaban al sol.

Washington pretende reducir el déficit de 295,000 millones de dólares que mantiene con Pekín en el comercio de bienes y persuadir a China de que renuncie a lo que Estados Unidos considera un modelo económico mercantilista y contribuya más al consumo mundial, un cambio que exigiría reformas internas políticamente delicadas.

Pekín se opone a lo que considera una injerencia externa. Quiere que Washington reduzca los aranceles, aclare qué quiere que China compre más y la trate como a un igual en la escena mundial.

La agencia oficial de noticias china Xinhua dijo en un comentario el sábado que el “abuso imprudente de los aranceles” por parte de Estados Unidos había desestabilizado el orden económico mundial, pero añadió que las negociaciones representan “un paso positivo y necesario para resolver los desacuerdos y evitar una mayor escalada”.

“Ya sea que el camino a seguir implique negociación o confrontación, una cosa está clara: la determinación de China de salvaguardar sus intereses de desarrollo es inquebrantable, y su postura sobre el mantenimiento del orden económico y comercial mundial sigue siendo inquebrantable”, agregó.

Fuente: El Economista