Miércoles, 02 de abril del 2025

Libertad metafísica vs libertad material

Por: Ana Lilia Dueñas
Periodista

Todos conocemos las famosas premisas “Hombre ocioso, hombre peligroso. La ociosidad es madre de todos los vicios. Ociosos mozos y ociosas mozas no aumentan hacienda y causan deshonra. Ocioso, vicioso. Persona ociosa, no puede ser virtuosa”. Pero ¿qué hay detrás de ellas? Muchos recordamos una escena de la película “Comer, rezar y amar”, en la que se menciona “Il Dolce Far Niente” ,  una expresión italiana bastante vieja utilizada para describir el placer de «no hacer nada», sin culpas. Y es que la gente tiene derecho a divertirse, y el ocio es revolucionario, aunque usted no lo crea y arquee una ceja al leer estas últimas líneas.

Los liberales buscan la libertad en un sentido metafísico, pues la que tenemos realimente es la libertad de trabajar todo el tiempo, libertad de ser más productivos, libremente de estudiar una segunda carrera, libertad de pedir dinero prestado, libertad de tener un tercer turno de trabajo, libertad de instrumentalizar nuestros fines de semana para ser más productivos, somos libre si, y sólo si, aumentamos el capital y la capacidad productiva, pero ¿dónde está la libertad de no hacer nada, la libertad real, material, fáctica, la de descansar, la de recrearse, la de salir con los amigos, la de pintar, escribir, etc, la de no producir nada, la de no  hacer cosas que no vayan de la mano con la lógica de generar capital? ¿Dónde está la verdadera libertad si todo el tiempo a la gente se le obliga, se le subyuga a aprovechar  cada segundo de sus vidas en nombre de la productividad?

En ese sentido la libertad es revolucionaria y libertadora, pues debemos entenderla como una resistencia contra la lógica productiva del capital. La libertad es un pensamiento, un atributo revolucionario, contraria al capitalismo que se infiltra y transforma nuestro deseo en favor de la productividad

No sabemos lo esclavizados que estamos, pues no vemos las cadenas que nos atan, el hecho de que al llegar el fin de semana llevemos la “mentalidad de tiburón” con acciones como ¿cuál libro vas a leer sobre los hábitos de las personas altamente eficientes? Es una muestra de cómo ha llegado a un nivel inconsciente este tipo de adoctrinamientos; pues  ya no te permites soñar con las cosas que manifiesten la libertad real de tu espíritu, pues sólo piensas en incrementar tu rendimiento.

En ese sentido, si el humano no puede explorar su ocio y las cosas que embellecen su vida, nos convertimos sólo en esclavos que compiten para ver a quienes son más productivos para su amo, nos deshumaniza y nos hace remplazables máquinas que serán, indiscutiblemente, más productivas y eficientes ¿les suena el tema de las inteligencias artificiales? Luego hablaremos de ello.

Por todo lo antes escrito, debo volver a asegurar que el ocio es necesario y revolucionario.