Sábado, 9 de mayo del 2026

Por reducción de hoja de coca, prevén “problemas” para cárteles mexicanos y colombianos

Los cárteles mexicanos y colombianos del narcotráfico, que abastecen cuatro quintas partes del consumo mundial de cocaína, enfrentarán en 2021 una reducción de la disponibilidad en Colombia de la materia prima vital para su multimillonario negocio: la hoja de coca.

Colombia, principal productor global de cocaína con el 80% de su generación, erradicó 130 mil hectáreas de hoja de coca en 2020 por vía manual, forzosa o voluntaria en una labor militar y policial, tras registrar 177 mil hectáreas en agosto de 2018.

Las cifras, suministradas por el Ministerio de Defensa de Colombia al diario El Universal, precisaron que en 2019 fueron eliminadas 100 mil hectáreas. Una práctica recurrente mostró que los campesinos colombianos volvieron a sembrar luego de que sus arbustos fueron eliminados, a la fuerza o por pago.

La reducción observada desde que Iván Duque asumió la presidencia de Colombia en agosto de 2018 impactará en la actividad —sembrar y recolectar hojas y producir, almacenar, transportar y vender cocaína— de los cárteles mexicanos con mayor presencia en Colombia: Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, Los Zetas y el remanente de los Beltrán Leyva.

Aliados a colombianos, ecuatorianos, peruanos y brasileños y atados a la producción de Colombia, los cárteles mexicanos surten a los grandes y más costosos centros de consumo del alcaloide en Estados Unidos y Europa, a los más pequeños y baratos en América Latina y el Caribe y a los intermedios en África, China y Oceanía.

El efecto de la disminución de hectáreas en la oferta de cocaína “no va a ser probablemente despreciable”, adujo el economista colombiano Jorge Restrepo, director del Centro de Recursos para el Análisis de Conictos, de Bogotá.

“La pasta que se obtiene de esas hojas se puede guardar un tiempo. Se conoce muy poco si ha habido fluctuaciones importantes en el precio de la hoja, pero estaba muy barata.